lunes, agosto 28, 2006

FEAR FACTORY EN SANTIAGO...27-8-06

Fue una demoledora lo que pasó la noche del domingo 27 de agosto en el Caupolicán. Fear Factory presentó un show corto de 1 hora y 25 minutos, pero tan sólido y preciso como los bombos de Raymond Herrera. Simplemente brutal.
A las 19 horas dio el inicio la banda local “2X”, que mostraron lo típico: harta chuchada, guitarras para que salten los monos y un sonido desordenado. A continuación vino un FRAUDE: Industrial Company Inc. Aquí se notó la mano del pituto; una banda derechamente mala, plana, sin ideas y que si hubiera estado en el festival de Viña, el monstruo se los come vivos; a la vez que se me presenta un dilema con el rockero local: ¿si es tan exigente, cómo no echó a los 5 minutos del escenario a ésta banda que era asquerosamente mala? Se nota que la masa se entrega por un par de guitarras que hagan saltar y unos bombos apuraditos. Pero volviendo al tema; la banda es muy mala. Pintaron el mono durante los 25 minutos que estuvieron arriba del escenario y no mostraron nada. Faltó que los escupieran. La espera se hizo grata con los “acróbatas” que saltaban desde galucha a cancha, incluso hubo uno que saltó 2 veces ¡!! Para puro lucirse y le salió bien porque fueron sendos saltos que sacaron aplausos de ente la melenuda masa que esperaba a los factory; y los comunes “forcejeos” entre los tipos de seguridad y el público que salta a cancha y que es detectado casi a tiempo y que finalmente quedan en el anecdotario los empujones y miradas feas entr ambos bandos.. Y no olvidemos a las exquisitas promotoras de “Jagamaiter” (Jaggermaister) que regalaron poleras y llaveros a la masa, mientas un tipo que parecía estar bajo los efectos del trago gritaba “rock and roll” como idiota.

Pasadas las 21 horas se apagaron las luces y comenzó a sonar “The Number of the Beast” (Iron Maiden) y la gallada enloqueció, luego parecieron los Factory y comenzó la demolición del Caupolicán. Simplemente la cagaron. Partiendo con un tema del disco nuevo para lanzarse con temas del “Demanufacture” que desataron la locura del respetable y dejó en claro por un lado que la ausencia del gordo Casarez no se notó aunque hubo puristas que los extrañaron. Al contrario de lo que podría pensarse, Burton C. Bell llegó con un registro vocal impecable; mostrando calidad que entregan los años de circo y el profesionalismo, dejó a todos tirados al final con su interpretación solitaria en el escenario. Genial. Raymond Herrera es un hijo de puta, éste tipo posee una precisión y un feeling para darle a los tarros, que muy pocos tienen y los que pudieron tener dudas sobre su real capacidad en vivo quedaron silenciados; éste monstruo tocó al pie de la letra y los temas salieron calcados a los discos y el tipo se peina mientras al frente caen los fans al suelo con la potencia de sus interminables y frenéticos dobles bombos. Maldito.
Durante el show los factory se pasearon por todo su repertorio de “hitazos” que han cosechado durante estos casi 15 años de carrera, recorrieron todos los discos y en justas cantidades de temas por álbum, faltó “Resurrection” y “Cars”, pero esos uno los pide de fan que es, pero las casi 7 mil personas se retiraron cansadas y demasiado conformes con un show tan esperado como lo será el del próximo 8 de septiembre con Slayer.

Nos vemos ahí…..

1 comentario:

Weyelfa dijo...

Wena!! Yo estuve allí, debo confesar que no soy una fan de FF, sólo me había aproximado a ellos gracias a mis amigos, pero compré mi entrada con mucho tiempo con la seguridad de que sería un show increible. Y lo fué. Me maravillé con la potencia que tienen, la intensidad con que tocan y como ellos mismos disfrutan en el escenario. Lata que durara tampoco, yo hasta el final pense que podrian volver a salir. bueno, yo también estoy adentro de Slayer y seguro que será igual de poderoso!